Guía
De metros cúbicos a kWh: la conversión del gas
Por Nicolas Liebbe Moya · · 2 min de lectura
Por qué tu contador mide volumen y tu factura cobra energía, de dónde sale el factor de conversión y por qué cambia según dónde vivas.
Es la pregunta que más despista de una factura de gas: el contador marca metros cúbicos y el recibo cobra kilovatios hora. En medio hay un número que casi nadie sabe de dónde sale.
Por qué no se factura el volumen
Porque lo que compras no es gas, es calor. Y un metro cúbico de gas no siempre contiene la misma energía: depende de su composición, de su origen y de la presión y temperatura a las que se mide.
Facturar por energía es lo justo. Si el gas que te llega tiene menos poder calorífico, pagas menos por el mismo volumen.
El factor de conversión
La cuenta es simple: metros cúbicos × factor = kilovatios hora. En la Península ese factor ronda 11,7, pero el tuyo aparece impreso en tu factura y es el que debes usar.
Depende de dos cosas. El poder calorífico del gas que circula por tu red, que varía según su procedencia. Y la altitud de tu municipio: a más altura el aire es menos denso y un metro cúbico contiene menos masa de gas.
Por eso el mismo consumo en metros cúbicos se traduce en kilovatios hora distintos en Madrid y en Valencia. La calculadora de la factura del gas permite meter tu factor exacto.
Por qué importa afinar
Una desviación del 5 % en el factor es una desviación del 5 % en toda la parte variable de tu recibo. Si comparas ofertas usando un factor genérico, la comparación arrastra ese error.
Cómo comprobar tu propio consumo
Anota la lectura del contador un día y otra un mes después. La diferencia son tus metros cúbicos. Multiplícalos por el factor de tu factura y tendrás los kilovatios hora que te van a cobrar.
Es la forma de detectar dos cosas: una factura estimada que no cuadra con la realidad —el mismo problema que en la luz, explicado en factura estimada o real— y una posible fuga, si el consumo sube sin motivo.
Y luego, el recibo completo
Sobre esos kilovatios hora se aplica el término variable; aparte va el término fijo por días, después el impuesto de hidrocarburos y encima el IVA. El desglose completo, con tus números, está en la calculadora de la factura del gas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no se factura el volumen?
Porque lo que compras no es gas, es calor. Y un metro cúbico de gas no siempre contiene la misma energía: depende de su composición, de su origen y de la presión y temperatura a las que se mide.
¿El factor de conversión?
La cuenta es simple: metros cúbicos × factor = kilovatios hora. En la Península ese factor ronda 11,7, pero el tuyo aparece impreso en tu factura y es el que debes usar.
¿Por qué importa afinar?
Una desviación del 5 % en el factor es una desviación del 5 % en toda la parte variable de tu recibo. Si comparas ofertas usando un factor genérico, la comparación arrastra ese error.
¿Cómo comprobar tu propio consumo?
Anota la lectura del contador un día y otra un mes después. La diferencia son tus metros cúbicos. Multiplícalos por el factor de tu factura y tendrás los kilovatios hora que te van a cobrar.
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Publicado el 29 de agosto de 2026. Consulta cómo calculamos y de dónde salen nuestros datos en la metodología.